Doña Angustias: Una experiencia religiosa
¡Ay, mi Angu de mi arma, que casi me la desgracian en una procesión! Mi Angu, que no puede sé más respetuosa y que ademá,…
¡Ay, mi Angu de mi arma, que casi me la desgracian en una procesión! Mi Angu, que no puede sé más respetuosa y que ademá,…
Doña Angustias odia el verano. Así, del tirón, sin contemplaciones ni paños calientes... Vamos, lo que le faltaba... Un trapo húmedo y calentorro en el…
Tras un largo periodo de hibernación emocional, doña Angustias y su amiga Lola vuelven a la carga. Y qué mejor momento del año que las…
Empecé a leerme por consejo de la Angu el libro Que sea amor del bueno, de Marta Martínez Novoa y, casi ar principio der libro,…
Doña Angustias está como si le hubiera comido la lengua el gato. Además empieza a temblar: nota cómo el estómago se le hace un nudo…
Mi amiga Angu me manda un guassa pa preguntarme si mapunto a í a corré con ella. No pue con su arma, pero espera que…
Mimagino a la Angus mirándolo detenidamente; seguro que tiene la sensación de que sa colao una llama andina en er pasillo de su casa: mu…
Doña Angustias quiere arreglar la despensa de la cocina —como si tuviera otra en su castillo de ochenta metros— y compra un par de fiambreras…
Estaba yo en er sofá, tan a gusto viendo un capitulito de ¿Por qué matan las mujeres? y me llega un wasa de Angu: "He…
Doña Angustias está hasta el coño y más allá. Hoy le tocaba entrenar en la zona Unga-Unga del gimnasio. Sí, esa que intenta evitar porque…
Leer más → Doña Angustias lo ha comprobado: machismo en el gimnasio